Ayer estaba yo esperando el bus y veo a una chica que pasea a su pitbull, bien atado, con correa corta y bien educado. Además, al perro se le veía bien cuidado.
Os puedo jurar que la señora no hizo nada porque su perro se calmase ni callase, sin embargo, el pitbull ni se inmutó y su dueña le dio un toque con la correa para que continuase camino sin prestar atención a esa ratilla con correa.
Ahora, mi reflexión es ¿qué hubiese pasado si la situación fuese a la inversa? Pues está bien claro que el pitbull sería juzgado por todo el vecindario como un pero conflictivo y agresivo y no lo querrían ver más por allí y el yorkshire sería tildado de víctima sin asesino.
Me parece muy injusta esta situación, los perros pequeños también tienen que ser bien educados y controlados por sus dueños.



